lunes, 14 de agosto de 2017

Festival Folk Sauga 2017

Aunque en abril cumplimos 11 años como grupo y, después de varios cientos de conciertos a lo largo y ancho de cántabra, muchos en festivales y localidades de la geografía estatal y, excepcionalmente, en el extranjero; había un festival cántabro importante en el cual no habíamos tocado: Sauga. Este año se solventó esa "anomalía".


Conocemos muy bien el festival, ya que tod@s nosotr@s hemos tocado bastantes veces en él con otras formaciones. Por lo tanto, su funcionamiento es familiar para nosotr@s. Hicimos la prueba de sonido tras el grupo Gwendal. Este grupo bretón es toda una institución, pero curiosamente, apenas se prodiga en su tierra natal. Su proyección, desde hace bastantes años, es internacional, especialmente en el estado español. Tras la prueba, sin incidencias, nos tomamos un descanso en el camerino que ofrece la organización. Como morrinaba sin pausa, decidimos pasar allí la tarde hasta el concierto.

A poco más de las 22:00 y, tras la parte de música tradicional, abrimos el concierto. Mucha gente frente a nosotr@s, pero con paraguas. La cosa se presentaba complicada para hacer baile folk. Así parecía, pero nuevamente vimos que el público tiene ganas de bailar, de participar. La gente bailó bajo la lluvia de principio a fin. Corros grandes, numerosas parejas, gente de todas las edades y un punto común para tod@s: la alegría. Se ve al público con apetencia por dejar de ser simples observadores. Esto es algo que tenemos claro, de siempre, pero es muy agradable comprobarlo allá a donde vamos.

A nivel organizativo, un festival tiene que ser bastante preciso, para evitar que se descontrole. La asociación cultural Sauga, colectivo organizador, tiene claro este punto y pone un límite a la duración del concierto (como no puede ser de otra forma, logicamente). Objetivamente, el desarrollo del festival fue un engranaje bien engrasado y en perfecto funcionamiento. Tras una hora de concierto nos despedimos con un tema y en pocos minutos el escenario sonaba a Bretaña. Un placer volver a Sauga.

sábado, 12 de agosto de 2017

Camping El Helguero 2017


La verdad es que el escenario del Camping El Helguero de Ruiloba nos es muy familiar y agradable. No es el mejor espacio para tocar, moverse o ser vistos; pero es un lugar que nos acoge muy bien. 

Como en tantos años anteriores, nos acercamos a este centro de vacaciones y descanso. Sus dueños nos conocen y, año tras año, cuentan con nuestra música para animar una noche de agosto. Mucha gente, fieles al camping, nos conocen y vienen a saludarnos. Es un reencuentro constante con personas conocidas. Es muy agradable esa sensación.

Este año había dos novedades: por un lado era la primera vez que nuestro concierto se centraba totalmente en Baile Folk (animación de danzas europeas del Arco Atlántico), con apenas dos piezas para escuchar (una abriendo el concierto y otra para cerrar y presentarnos). Por otro lado, teníamos teloneros. Se trataba de Ramón (que toca en casa), acompañado de María, a la guitarra y voz. Tocaron tres temas muy bonitos, que sirvieron para hacer el efecto de llamada al público. Eran las 22:00 h. 

Como era de esperar, la gente fue llegando a la plaza del camping. Cuando comenzamos, se congregaba por todo el espacio. Al segundo tema dimos inicio a la animación de danzas. Funcionó estupendamente hasta el final. Teníamos previsto tocar el tema Cambalúa y presentarnos/despedirnos, pero la gente pidió más baile y tuvimos que organizar un nuevo baile de despedida. Una gran noche. 

viernes, 11 de agosto de 2017

Mozares 2017


Con un cartel muy cántabro, este año el festival Mozares Suena, continuaba su larga trayectoria invitándonos. Mozares es un pueblo de las Merindades burgalesas. Se nota en su arquitectura la influencia cántabra, especialmente de la zona de Soba. Casas con galería cubierta y pequeños balconadas o solanas. Esta zona perteneció, en el pasado, a la Cantabria prerromana y al Ducado de Cantabria de tiempos visigodos.

La Asociación Cultural Recreativa Amigos de Mozares organiza, de forma absolutamente envidiable, unas fiestas que engalanan todo el pueblo. Exposición de aperos de labranza, recreación de una era, muestra de maquinaria antigua (engavilladora, segadoras, etc), comida comunal, festival folk, muestra de danzas, etc., etc. 



El sábado 29 de julio volvíamos del concierto de Cercedella (Madrid), haciendo escala en Mozares. Nos esperaba una comida popular con músicos, organizadores, técnicos y vecinos del pueblo. Todo ello en la campa (una antigua era en el centro del pueblo). Tras comer iniciamos la prueba de sonido (Cahórnega ya había acabado). El sol pegaba de pleno y nos quemaba hasta la planta de los pies. El escenario, un camión escenario, es de color negro absoluto y aumentaba la sensación agobiante de calor. Cumplido el trámite de prueba de sonido, buscamos un rincón en el río cercano y nos dimos un descanso acuático.

El concierto comenzó a las 20:00, justo después de acabar el grupo de Danzas de Villarcayo. Éstos hicieron un guiño a Cantabria mostrando el Río Verde al acabar. Poco a poco fuimos desgranando nuestros bailes folk pese al calor (que a esa hora remitía, pero aún era fuerte). Os dejamos un vídeo.





sábado, 5 de agosto de 2017

Cercedilla Folk 2017

Estábamos expectantes ante el concierto en la plaza denominada La Dársena de Cercedilla, Madrid. Expectantes porque se trata de una plaza, valga la redundancia, nueva para nosotr@s y porque Fernanda reside habitualmente muy cerca de esa villa. Concretamente en la finca Rio Pradillo, en Camorritos, en el extremo de la cabecera del valle de Siete Picos. Toda la sierra de Guadarrama y Navacerrada son parajes de alta montaña, con paisajes que pueden recordar a Cantabria. 




El viernes 28 de julio llegamos a la finca pronto, lo cual nos permitió hacer un recorrido por sus instalaciones. Tomamos algo para mitigar el calor, riguroso y, tras acicalarnos un poco, nos dirigimos a Cercedilla para hacer la correspondiente prueba de sonido. La Dársena es una plaza-balcón, con una vista al valle, en esa zona del Guadarrama, ya amplio. Es un espacio muy vasto que ha permitido a Cercedilla disponer de una zona de uso colectivo en el centro abigarrado y laberíntico de esa villa serrana.


Dimos comienzo al concierto con puntualidad y pronto vimos, pese a las advertencias de los organizadores, que el público iba a participar a tope en nuestra animación de baile folk. Fue extremadamente fácil organizar y gestionar la participación. De principio a fin se instaló mucha gente en la parte baja del escenario, llegando a formarse otra zona de baile aledaña que no tenía cabida en el frente de los músicos. Fue una noche muy agradable, con gratas visitas como nuestro querido Ángel Goyanes (alma mater de la añorada revista Interfolk). Un verdadero placer reencontrarnos con viejos amigos y conocer nuevas caras amables. Esperamos volver.