viernes, 16 de septiembre de 2011

San Abagán 2011


Nuevamente en Ruiloba, nuestra casa, como quien dice. Más concretamente, Ruilobuca. Allí, en la Campuca o "Braña" del Duju, por tercer año consecutivo (de esta nueva etapa), celebran las gentes de este pueblo la fiesta de un santo inexistente, un santo imposible: San Abagán. El pasado sábado 10 de septimbre, chic*s y mayores se esfuerzan por hacer una fiesta surgida de ellos, a su medida, con el objetivo de disfrutar con aquello que son capaces de hacer, sea una parodia, un pequeño recital, organizar unos juegos infantiles, elaborar una parrillada, una comida de convivencia; lo que surje de la base, del mismo pueblo.


Comenzamos a montar el equipo por la tarde para tener lista la prueba de sonido antes de las 20:00 h. A partir de esa hora, más o menos, comenzamos el concierto. Casi dos horas de concierto y bailes. Nos conocen y participan. Nosotr*s estamos muy a gusto, conocemos por su nombre a muchos vecinos. Es un placer tocar en Ruiloba.


Este año estuvo a punto de suspenderse por circunstancias ajenas a la organización: dos colaboradores habituales estaban pasando un momento difícil con su salud. Afortunadamente, las cosas marcharon bien y, mientras que uno tuvo que guardar reposo, el otro, pudo hacer acto de presencia con su collarín.


¡¡¡Ánimo, Fredo!!! "L`añu que vien, tienis d`esquilar al mayu y sonar el campanu".

miércoles, 17 de agosto de 2011

El Helguero




El Helguero es un camping situado en Ruiloba, concretamente en el camino que va hacia el barrio de La Iglesia desde la carretera que une Santillana con Comillas. Es un lugar muy tranquilo, de ambiente familiar y con mucha sombra, ofrecida por numerosos árboles de gran tamaño, creando una transición con el bosque aledaño. Es un espacio para relajarse o para servir de base cuando se visita otras zonas de Cantabria. Está regentado por Camilo y Felipe, dos hermanos que siempre nos han tratado de forma excelente.


Como otros años, montamos nuestro equipo en el templete de la plaza del camping. Probamos el sonido y nos relajamos un rato en la cafetería-restaurante. Hay mucha gente que repite cada año en El Helguero, de forma que nos conoce y viene a saludarnos y a interesarse por nosotr*s. Es casi una tradición.


Pasadas las 22 h. comenzamos el concierto con la plaza llena de gente. Hicimos un repaso por nuestro tercer disco, tocamos algunos de los temas aún no grabados y nos arrancamos con varias danzas que la gente disfrutó. Es impresionante ver un gran corro de gente en todo el perímetro de la plaza, actuando en grupo, al unísono. Es prestoso ver bailar a la gente bajo la luna llena.


Fuimos rematando el concierto con más temas marchosos y, para acabar, dos danzas enlazadas que nos lanzamos a bailar en el suelo. Nos rodearon y nos pidieron un par de bises: "Ramón del alma mía" y "Jota a lo pesáu de 4 partes". Esperamos volver el año próximo.

martes, 9 de agosto de 2011

Fiestas de Terán de Cabuérniga

La inmensa mies en la bárcena del río Saja, a su paso por el Valle de Cabuérniga, esconde rincones de gran belleza rural. De entre los pueblos cabuérnigos, Terán, quizás por estar al lado de la capital del municipio o por disponer de más espacio para crecer, concentra casonas de piedras orgullosas, de verdines en las corraláas y astragales, de solanas y correores llenos de geranios. Allí, donde el tiempo parece ir algo más lento, las gentes han decidido organizar y celebrar sus fiestas en una medida claramente humana, sin exageraciones, sin desmesuras, sin excesos.



La tarde del sábado 6 se vio sorprendida por una persistente morrina que a última hora de la tarde era lluvia consolidada. Nos vimos obligados a montar el equipo en el gimnasio del colegio público de concentración que durante el curso escolar acoge a los niños y niñas cabuérnigos (los tojorinos y los cabuérnigos). Mientras tanto, esos críos y crías, además de otros visitantes, adultos o pequeños, estaban en la castañea de Terán tirándose sobre un gran plástico negro con jabón, en ropa interior y bajo el incansable urbayu que empapa hasta los huesos. Juegos de soga-tira, gymkana, etc. Todo ello tras una comida de hermandad.

Montamos nuestro equipo de sonido e hicimos la prueba de nuestros instrumentos. Al rato, como estaba previsto, llegó Mario San Miguel y también probó con nuestra megafonía. Mario es un viejo amigo y un gran tipo que se ha propuesto llevar la alegría y la felicidad allá a donde va. Eso es lo que hizo en su actuación, antes que nosotros. Llenó el gimnasio de energía, buen rollo y de risas. Cantó, contó cuentos y se entregó en cuerpo y alma. No puede negarse que lo da todo.


Al acabar Mario, inmediatamente, iniciamos nuestra actuación con bailes que disfrutaron jóvenes y mayores. Es agradable ver que algo tan sencillo como bailar nos hace tan felices. Parafraseando a Mario: "Es sencillo ser feliz, lo difícil es ser sencillo/a".


La fiesta acabó con un chocolate con leche para todos. Genial.



domingo, 7 de agosto de 2011

Grijota, en las Noches de Cultura



Está claro que Castilla es una tierra que nos acoge y, una vez más, en Palencia estuvimos como en casa. En el caso de Nanda, la anterior expresión es literal. Un abrazo para nuestro colega y amigo Silva, toda una institución en la música tradicional y folk palentina.



Llegamos a Grijota, pueblo de Tierra de Campos muy cercano a la capital, hacia las 20:30, con el escenario ya montado por Marcos Gómez, todo estaba a punto. Grijota es un pueblo grande, en comparación con los de alrededor, con mucho vecino que trabaja en la ciudad, por lo tanto es un lugar tranquilo y residencial. El escenario estaba montado en un espacio estratégico del pueblo, una zona de cruce de caminos con varios bares y cafeterías y alguna tienda. Es un emplazamiento pensado para escuchar la música desde las terrazas de las cafeterías y desde los asientos municipales preparados para tal caso.

La tarde era agradable y no corría el temido norte que en esta zona puede enfriar notablemente las tardes de agosto. Probamos sonido, nos tomamos un refrigerio y, en la misma plaza, nos sentamos a "echar una parláa". Pasadas las 22:30 nos presentó el concejal de cultura y dimos inicio a nuestro concierto, aproximadamente 1 hora y 20 minutos. La noche era templada y eso nos permitió estar muy cómodos en el escenario. Paradojicamente, entramos al concierto algo "frios", nos costó un poco conectar con el público, numeroso, pero sentado y aparentemente poco expresivo. No fue hasta el quinto tema que el calor llegara a público y grupo, a partir de ese momento se estableció una cercanía y una respuesta retroalimentadora.


Sin duda, el momento más emocionante del concierto fue la presentación de una jota tocada al estilo antiguo de la gaita, que incorporaremos a nuestro próximo trabajo, y la aparición de dos espontáneos bailando todo el tema con todas las partes del baile. Estos improvisados bailarines eran Rosa y Miguel, la pareja más anciana del lugar -alguien nos sopló que habían recibido un homenajo este mismo verano-. Durante el tiempo que duró el tema, tocamos sólo pensando en ellos, para ellos, con ellos. El público se dió cuenta y se giró para seguir el desarrollo del baile: Emocionante, indescriptible.

Organizamos un pequeño baile y para acabar, saltamos a bailar nosotros a pie del escenario. Gustó mucho y nos sentimos muy bien tras el concierto. Buen sabor de recuerdo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

¡Domingueros!



Nuevamente dos "im-presentables" de Garma, en este caso en una calle de la localidad francesa de La Châtre (Indre, Berry). La foto es de Elena D., que trató de imitarles y se hizo un esguince en el pie...



"No puedo con ellos", Bruno dixit.

sábado, 9 de julio de 2011

En el VI festival "Cantabria Infinita"

Hace muchos años se emitió una serie norteamericana cuyo título era "Hombre rico, hombre pobre", en ella se narraba la vida y las visicitudes de dos hermanos marcados por distinta suerte, uno era rico y poderoso y el otro era pobre de solemnidad. Estas cosas de los extremos tienen su aquel y su tirón, enganchando -eso dicen- a mucha gente viendo cómo mientras un hermano se partía las costillas boxeando -vamos, dándose de tortas- para salir adelante en un mundo que le cerraba las puertas, el otro, el hermano afortunado, era un político de éxito, arrollador con las mujeres y de impoluto traje de buen hilo. Esta introducción quizás sirva más adelante para comprender el texto.


Este fin de semana se celebró el VI Festival "Cantabria Infinita", un festival bien organizado y con el patrocinio casi exclusivo de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria. El cartel, parece que la crisis aquí no ha llegado, estaba formado por figuras del folk nacional e internacional.


La campa del festival es una atalaya sobre el Sablón o Sable de Merón en San Vicente de la Barquera, un balcón excepcional que con buen tiempo permite tener una panorámica preciosa de la villa marinera, de su larguísima playa, de las marismas, de los montes aledaños y, al fondo, de los Picos de Europa. Todo ello si hace buen tiempo. La previsión meteorológica era pesimista y anunciaba lluvias tanto para el viernes como para el sábado... y se cumplió. Llovió y llovió. De vez en cuando, una pequeña pausa, momentanea, pero enseguida volvía el agua... esto es Cantabria. En las fincas anexas: aparcamientos, zona de acampada, servicios, Protección Civil, dos escenarios, uno gigante para los grupos estrella -los de fuera- y otro chiquitín, apartado, casi escondido, para los locales -los de casa- y dos equipos de sonido con sus técnicos, sus luces y sus watios de potencia. Todo bien ordenado.


El festival Cantabria Infinita parece ser que quiere ser un escaparate de Cantabria hacia el exterior, dando una imagen de potencia económica -la presencia sucesiva de grandes formaciones y sus managers lo atestigua-, buscando un atractivo cultural que complemente lo meramente turístico y, si a mano viene, mostrar de soslayo algo de nuestra cultura. La sensación entre organizadores y público folki era de estar ante un festival que pende de un hilo -es un producto del anterior consejero, López Marcano- y que de continuar, necesita una redefinición. Se sabe que el nuevo gobierno tiene tijeras.


El gran escenario, gigante, daba su espalda a la mar, exponiéndose al viento y al agua sin protección. Unos grandes cortinajes impedian algo la entrada del agua al tablado, grandioso y flanqueado por dos grandes pantallas de TV. Sobre todo ello, un cartel inmenso con el nombre del festival. El escenario de los grupos cántabros estaba situado en un rincón de la campa, entre unos árboles -que sirvieron de refugio improvisado- y unos bardales que hacían las veces de límite de finca. No daba una imagen tan sugestiva, ni elegante, ni atractiva, pero al ser mucho más pequeño y al estar bien cubierto -es el templete del Ayto de S. Vicente- permitió tener un espacio estanco y seco. Allí, a las 7 de la tarde del sábado 9 de julio -como hacía malo, la gente no estaba en la playa y había algo de público- nos lanzamos a tocar frente a un público empapándose que se animó y que nos animó. Fueron apenas 35 minutos para mantener el horario establecido de los conciertos posteriores. Tocamos e hicimos algún baile bajo la lluvia... agridulce. Lo dicho, ayer, más que nunca, vimos "Hombre rico, hombre pobre".

sábado, 25 de junio de 2011

Fin de curso en el colegio Pero Niño



Llegó el fin de curso, este año el 24 de junio, y este año nos acercamos a San Felices de Buelna, en el Valle de Buelna. Nos invitaron en el colegio Pero Niño y con gusto ofrecimos nuestra música. El colegio está cerca de la Torre de l`Aguilera -también llamada Torre de Pero Niño- y al lado del ayuntamiento. Es un municipio muy tranquilo, al pie de la sierra del Dobra y cortado longitudinalmente por el río Besaya, antes de encajonarse en la pequeña hoz de las Caldas.




Fueron dos tandas o grupos de niñ*s, en primer lugar los más pequeños, con edades entre los 2 años -los menos- y los 6 años. Con estos peques hicimos bailes y animamos un cuento interactivo. Posteriormente, con los mayores, hicimos los bailes más complejos de nuestro repertorio y tras su desarrollo, les deseamos un feliz verano, descanso y recargo de pilas. El próximo año, algunos, iniciarán una nueva etapa en la ESO.